Albolafia de La Torre

Nuestra historia

La revolución del cultivo

La historia de Albolafia es también la historia de Córdoba y su agricultura, de los cordobeses y de sus tierras.

A partir del siglo VIII, la presencia árabe en Al-Ándalus transformó profundamente el cultivo del olivo, ya presente durante la época romana. Al no consumir carne de cerdo por motivos religiosos, los musulmanes comenzaron a utilizar el aceite de oliva como grasa para cocinar, en lugar de la manteca, como era habitual hasta entonces. Así descubrieron sus beneficios más allá de su uso médico y cosmético como ungüento para la piel.

La Torre de la Albolafia

La Torre de la Albolafia

Albolafia, que en lengua árabe significa «buena salud», es el nombre de una torre vigía de origen musulmán, la Torre de la Albolafia, cuyas ruinas aún pueden apreciarse en una elevación rodeada de olivos, junto a nuestra finca.

Este enclave es testimonio del arraigado uso culinario del aceite de oliva y del saber tradicional de los cordobeses en su cultivo y elaboración.

 

La importancia de Córdoba

La ciudad de Córdoba, que en el siglo X, durante el Califato, llegó a ser una de las ciudades más importantes del mundo, con más de medio millón de habitantes, es hoy una de las principales productoras de aceite de oliva, solo por detrás de su vecina Jaén.

El Molino de la Albolafia, situado a orillas del Guadalquivir y próximo a la Mezquita, es un emblemático monumento cordobés, construido en el siglo IX, con el que también comparte nombre nuestro aceite de oliva.

Molino de la Albolafia
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